Zayos para tu lonchera: piden antes de llegar.
Zayos le da a una lonchera o food truck su propio sitio de pedidos por adelantado, sin comisión. El cliente ordena antes de llegar, ve dónde estás parqueado hoy y recoge sin hacer fila. Precio fijo de $499 al mes por troca, sin porcentaje sobre las ventas.
Sin tarjeta. Sesenta segundos.
¿Qué le duele a una lonchera que no le duele a un restaurante?
Tres cosas, y ninguna se arregla con una página bonita. Así se ve el problema y así se ve la salida.
Nadie sabe dónde estás hoy
Un restaurante tiene una dirección fija. Tu troca tiene una distinta cada día: el lunes la obra en la 441, el jueves la cervecería, el sábado el parque. El cliente que te quiere no te encuentra, y ese es dinero que se pierde sin que nadie lo anote.
Tu sitio muestra el punto de hoy y los de esta semana, con hora de apertura y de cierre. Un solo enlace, el mismo siempre, el que pones en tu perfil de Instagram y en tu tarjeta. Tú lo cambias desde el celular cuando te mueves.
La fila mata el ticket de la hora de comida
A las doce y media tienes veinte personas paradas y una ventanilla. El que llega, ve la fila y se va, ya no regresa. Y el que se queda tarda quince minutos en ordenar algo que la cocina hace en tres.
El cliente ordena y paga desde el teléfono, escoge la hora en que pasa, y llega directo a recoger. Tu ventanilla deja de ser la caja y vuelve a ser la ventanilla. La cocina cocina contra una pantalla, no contra una fila.
Los eventos son el verdadero negocio y se cotizan por mensaje
La fiesta de quince, la boda, el cumpleaños, la obra que quiere de comer para treinta el viernes. Ahí está el dinero grande de una lonchera, y hoy se maneja por mensajes de texto a medianoche, sin anticipo y sin nada firmado.
Un formulario de eventos en tu sitio: fecha, cantidad de personas, dirección y menú. Sale una cotización, el cliente paga su anticipo en línea, y esa fecha queda apartada en tu calendario. Se acabó el cliente que confirma el jueves para el sábado.
¿Cuánto se lleva la app de un ticket de $12?
La comisión es un porcentaje y el ticket de una lonchera es de los más chicos del rubro. Estos son los números y de dónde salen.
Sobre un ticket de $11 a $15, la app se queda entre $2.75 y $5.25. En el pedido directo esa comisión es cero: el cliente cubre una tarifa fija de $0.99 para recoger, que es la mayoría de tus pedidos, y tú te quedas con el 100% del valor de la comida y de las propinas.
¿De dónde sale el dinero grande de una troca?
De los eventos. Una noche buena en la calle deja lo que deja; un sábado de boda con ciento veinte personas deja otra cosa. El problema nunca fue conseguir el evento, fue cotizarlo por mensaje a las once de la noche, apartar la fecha de palabra y llegar al viernes sin saber si el cliente sigue en pie.
En tu sitio, el evento entra por su propio formulario: fecha, hora, cuánta gente, dirección y qué quieren de comer. De ahí sale una cotización con tu menú y tus precios, el cliente paga el anticipo en línea, y esa fecha queda bloqueada para que no tomes dos eventos el mismo sábado. Los pedidos de catering llevan una tarifa del 10% que paga el cliente, no tú.
Y todo eso queda guardado: quién te contrató, cuándo, para cuántas personas y qué pidió. El año que viene, cuando esa familia haga otra fiesta, tú tienes su teléfono. La app no te lo hubiera dado nunca.
Lo que preguntan los operadores de loncheras
¿Cómo sabe mi cliente dónde estoy parqueado hoy?
¿Necesito comprar otro aparato o cambiar mi terminal de cobro?
¿Y cuando se me acaba la carne a las ocho de la noche?
¿Sirven DoorDash y Uber Eats para una troca?
¿Cuánto cuesta si tengo dos trocas?
¿Quién paga la tarifa por pedido, yo o el cliente?
¿Tienen loncheras funcionando ya?
Empieza por tu número, no por un contrato.
Sesenta segundos y sabes cuánto se llevaron las apps de tu troca el mes pasado. Sin tarjeta y sin llamada de ventas.